El proyecto Octopus de la empresa BioBioGenera es un gran peligro para las comunidades de la región del BíoBio.

Instalando el engañoso argumento de “descontaminar” la región del Biobio, llego a la Bahía de Concepción la iniciativa energética que busca instalar la regasificadora de Gas Natural Licuado “GNL Penco” en el mar de Lirquén, junto con un gasoducto que atravesando la comuna logre inyectar gas al gaseoducto del pacifico y por medio de este transmitirlo a termoeléctricas de la misma empresa Octopus LNG, siendo la primera la La Central “El Campesino” de la comuna de Bulnes.

Pero revisemos la descontaminación que esta empresa privada en alianza con el Gobierno de Chile y con respaldo férreo de Estados Unidos  nos plantean. Para esto revisaremos lo que como Coordinadora Penco-Lirquén hemos denominado “La Ruta del Gas”:

En primer lugar, el Gas Natural Licuado (GNL) que va a importarse a Chile es proveído por la empresa Estadounidense Cheniere Energy, allí comienza la mentira. Esta para extraer el gas utiliza una técnica conocida como “Fractura Hidráulica” o “Fracking”, que consiste en taladrar la superficie terrestre 4000 metros en vertical y luego en horizontal en donde es provocada una explosión, para más tarde inyectar agua y arena a presión más un coctel de 600 productos químicos altamente tóxicos que hacen aflorar el gas, provocando graves consecuencias ambientales. Este es captado y congelado a -160°C para convertirlo de estado gaseoso a liquido comprimiendo su volumen 600 veces y con ello embarcarlo en dirección a Penco-Lirquén, Chile. Este proceso de extracción es fuertemente combatido en las zonas que es implementado, puesto que por las explosiones que se realizan y la inyección de químicos, contamina napas subterráneas que reservan agua dulce y actualmente se le atribuye la causa de generación de fuertes sismos y terremotos en Europa.

Una vez en Lirquén, es necesario transformar el GNL de estado líquido a gaseoso y que se haga posible con esto su inyección al gaseoducto. Entonces, entra en función la regasificadora.  Esta, para cumplir su tarea debe elevar la temperatura del GNL o gas liquido (-160°C), tomando para ello el agua del mar -con una temperatura que oscila entre 10 y 12°C- que mediante intercambiadores de calor harían pasar energía entre un líquido y otro devolviendo el combustible fósil a su estado natural. En este proceso, mientras la temperatura del gas líquido sube reconvirtiéndose en gas, la temperatura del agua de mar baja y junto con ello esta agua utilizada debe necesariamente ser esterilizada, lo que significa que no puede tener vida presente y que los organismos en ella deben matarse.

La cantidad de agua de mar que se tomara en este proceso consta de 7 millones de litros por hora, 12 horas por día, todos los días que haya gas para regasificar durante 30 años, estimándose que lo anterior produciría un cambio de temperatura del mar de 7 a 10°C menos. Junto con eso, en estos 7 millones de litros agua de mar captados, serian muertos todos aquellos organismos inferiores a 4 milimetros, lo cual incluye la posibilidad de absorber peces juveniles, larvas, huevos de pez, plancton, algas y otros organismos pequeños que constituyen la base de la cadena alimenticia de otras especies más grandes en la Bahía de Concepción, que por la escasez y los cambios en su ecosistema marino desaparecerían.

Y esto socialmente hablando, en una  bahía que mantiene una fuente laboral fuertemente anclada al recurso marino, significaría desocupación y perdida del sustento familiar para miles de personas que hoy viven de la pesca artesanal, la actividad mariscadora de buzos y de recolectoras de algas, la comercialización de estos productos sin procesar en pequeños puestos familiares junto con aquellos restaurantes locales que procesan estos productos poniendo a disposición una oferta gastronómica y brindando trabajo a cocineros, meseros, desconchadoras de mariscos, “filetiadores” de pescado, entre muchos otros oficios tradicionales de la zona. Todos, se perderían.

Además de los efectos en el mar (cambio de temperatura y muerte de organismos pequeños), GNL Penco aportaría a nuestro aire contaminación por emanaciones de gas metano, 21 toneladas al año de material particulado 2,5 el cual tiene la característica de ser un polvillo fino que las vías respiratorias no son capaces de filtrar y pasaría así directamente a nuestros pulmones causando enfermedades respiratorias a los habitantes de las zonas aledañas.

Para finalizar, una vez cumplido el proceso de regasificación en Penco, se procedería a inyectar el gas al gaseoducto del pacifico, mediante un ducto de enlace entre el Terminal Regasificador “GNL Penco” y este último, lo cual daría libertad a la empresa para generar nuevas termoeléctricas por todos los alrededores del ducto que atraviesa la región y conecta con argentina. Siendo el primero, la termoeléctrica “El Campesino” de Bulnes, seguido de ”Central Tierra Noble” de Cabrero, otra más en Pemuco y alrededores que se encuentra en fase de Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

De esta forma, es importante comprender que el proyecto pone en primera instancia en peligro a las comunas de Penco, Tome, Talcahuano y Bulnes. Mas en el largo plazo significa para toda la región un peligro por la facilidad que traerá la regasificadora y su gas para la construcción de nuevas termoeléctricas, siendo por ello punto estratégico en la conversión del Biobío en capital energética del país como lo ha definido el Ministro de Energía Máximo Pacheco Matte para convertir la región en zona de sacrificio, junto con todos sus habitantes.

Es importante también dejar en claro que el Gas, tal cual el carbón o el petróleo, es un combustible fósil, no renovable que solo garantiza la sustentabilidad de una dependencia energética en materia de combustibles hacia estados unidos y que de ninguna forma viene a descontaminar la región como tantas veces se ha mencionado en los argumentos de la gran empresa, sino por el contrario, acentuaría esta contaminación como ya se ha demostrado con su uso en el mismo país que lo exporta.

 

EL PROCESO DE LUCHA

Este megaproyecto energético se presenta en el año 2013 bajo el nombre de Proyecto Octopus. Aparece en la comuna de Bulnes cuando compran los terrenos para su instalación con mentiras a sus vendedores y vecinos, manteniendo siempre que se utilizaría para cultivo de arándanos. Más tarde se sabe en la comuna agraria que allí se pretendía instalar una Termoeléctrica de 1140 MegaWatts ante lo que forman el Comité Bulnes Sin Termoeléctricas.

En la costa en tanto, cuando el proyecto ingresa a Estudio de Impacto Ambiental (EIA) se comienzan a formar desde diferentes esfuerzos la Coordinadora Penco-Lirquén, Chorera y Tomecina que al unificarse con el comité de la comuna de Bulnes forman la Coordinadora Intercomunal Contra el Proyecto Octopus como un espacio de concentración de esfuerzos mancomunados, apoyo y planificación de acciones a seguir para enfrentar el proyecto.

Estas organizaciones tienen como tareas fundamentales el informar y concientizar sobre los daños, articular redes comunales e intercomunales, denunciar la cuestión como tal, confrontar y organizar territorialmente para emprender acciones que permitan ir acumulando fuerza social contra el proyecto, junto con el emplazamiento a las diferentes autoridades e instituciones que pudiesen tener algún pronunciamiento con respecto a la iniciativa energética, logrando con esto el posicionamiento negativo al proyecto de los alcaldes de las comunas costeras y el apoyo unánime de los CORES de la región.

A la par comienzan a darse las primeras actividades de la empresa por las comunas afectadas con su instalación. No fue menor el lobby realizado con las autoridades de las comunas afectadas y en muchas de estas ocasiones se encontró presente el actual Ministro de Medio Ambiente Marcelo Mena que en aquel momento era asesor y lobbista de la empresa Octopus LNG. Pero la primera estrategia de la empresa consistió en pasar desapercibidos, que nadie notara que en la Bahía de Concepción se pretendía llevar a cabo un proyecto de tal envergadura.

De esta forma se logran los primeros triunfos de las organizaciones territoriales en lucha. En un principio, el proyecto para llevar a cabo el proceso de regasificación y ser capaz de esterilizar el agua que captaba, iba a utilizar cloro. Con ello las grandes cantidades de agua captadas por la empresa eran devueltas al mar con un cambio de temperatura, organismos muertos y cloro. Entonces las observaciones técnicas de la comunidad se centraron en atacar aquel punto que significo la primera caída de Octopus en principios de 2014.

Pero la institucionalidad permitiría que a fines del mismo año el proyecto se volviese a presentar, ahora bajo el nombre de “Biobiogenera”, que luego intenta camuflarse como “Terminal GNL Penco-Lirquén” y actualmente como “GNL Penco”. La diferencia del nuevo proyecto es el fraccionamiento ilegal de este buscando ocultar sus reales efectos sobre el medio ambiente. Se parte en dos la termoeléctrica el campesino quedando en 640 MegaWatts de los 1140 anteriores, se fortalece la publicidad, posicionamiento mediático con medios como Radio Biobio, el lobby con autoridades que involucran sobornos millonarios principalmente hacían organizaciones sociales y en lo técnico se cambia el método de esterilización de agua dejando de lado el cloro, para usar un proceso electroquímico conocido como “Ionizacion”, que mata a los organismos igual.

Junto con el reingreso de Octopus, continúa también la actividad de las organizaciones territoriales, a las que se integra la asociación mapuche Koñintu Lafken Mapu Penco. Luego de un largo proceso de educación al interior de las comunas por medio de foros, conversatorios, asambleas comunales e intercomunales, actividades político-culturales y visitas informativas a establecimientos educacionales, juntas vecinales y otras organizaciones sociales en forma sistemática, se va formando una solida capacidad argumentativa de los pobladores para enfrentar el proceso de Participación Ciudadana (PAC) que involucro la presentación del proyecto por parte de la empresa misma en todas las comunas afectadas y un nuevo proceso de observaciones ciudadanas. Cuando la empresa presenta su proyecto en Penco se realiza un acalorado debate en el cual esta no fue capaz de responder a los cuestionamientos de la comunidad quedando en silencio, hecho frente al que es expulsada por los presentes. En Tomé se cuenta con la fuerza del conjunto de organizaciones vecinales sintetizada en la unión comunal de juntas de vecinos que se pone al frente de la oposición, dándose situaciones similares en Talcahuano y Bulnes que luego presentan en conjunto más de 2000 observaciones que logran paralizar la iniciativa desde julio de 2015 al 31 de mayo de 2016.

El tiempo ganado en aquello sirvió a la generación de nuevas alianzas, en los territorios de Penco-Lirquén y Tomé se fueron fortaleciendo otras formas de organización como las asambleas comunales, en las cuales se cumple la función base de informar, resolver dudas, fijar objetivos comunes con vecinos y vecinas y que las organizaciones pudieran retroalimentar su abanico de ideas junto con mantener mayor sintonía en la acción con la misma población.

Posteriormente es fortalecido un trabajo intersectorial por medio de la Asamblea “Primero de Mayo” integrada de estudiantes, trabajadores y aquel bloque socio-ambiental en nacimiento, lo cual aumento la capacidad para visibilizar el conflicto fuera de las fronteras comunales y multiplico las fuerzas sociales que asumen la lucha como propia. Evidenciándose un avance cuantitativo de las convocatorias a marchar de 1000 personas en 2013, a 3000 en el año 2015 y entre 7000 y 8000 asistentes en mayo de 2016. Pero iba acabando el tiempo de suspensión, el proyecto continuaba su avance al interior de la institucionalidad poco a poco.

La empresa no quiso esperar, mediante presiones del ExMinistro de Energía Máximo Pacheco Matte, el ex asesor de la empresa Octopus LNG y actual Ministro de Medio Ambiente Marcelo Mena, junto con el Intendente de la región del Biobio y Demócrata Cristiano Rodrigo Díaz Worner (que se ha demostrado con evidencias que ayuda a las empresas a eludir sus Estudios de Impacto Ambiental), comenzaron a presionar para el pronto avance y aprobación del proyecto, frente a lo cual rápidamente Nemesio Rivas Martínez, ExDirector del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), cancelo incluso un Proceso de Consulta Indígena (PCI) como se define en el convenio 169 de la OIT para dar “luz verde” a la instalación del Terminal GNL Penco-Lirquén el 24 de junio de 2016 y llamando a realizar las votaciones del gobierno regional para el martes 28 de junio del mismo año, sin que ni siquiera diera aun respuesta a las observaciones ciudadanas, ni a servicios públicos como el SEREMI de Salud. Siendo además los votantes en su totalidad autoridades designadas; Secretarios Regionales Ministeriales (SEREMI) e Intendente que no son representativos de nadie.

Estos en efecto, aprobaron el proyecto y esto trajo como contrarrespuesta la acción más comprometida con la lucha por parte de los estudiantes que el día 28 de junio, durante las votaciones levantaron barricadas desde la intendencia hacia el resto de concepción y que meses antes en el CONFECH zonal sur, habían acordado un total rechazo a esta iniciativa energética, siendo impulsor principal de esto la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC). Más tarde, en las mismas condiciones, se aprobaría también la termoeléctrica.

Desde el momento en que se aprueba el Terminal GNL Penco, se comienzan a gestar otros modos de protesta. Aparece el cacerolazo todas las semanas, luego es cacerolazo e intervención en los semáforos, pasando al cacerolazo y la marcha por las poblaciones. También se genera la modalidad de “velaton” con asamblea en la plaza y corte de ruta como sucedió bastante en Lirquén frente a los hechos de represión. Todas estas acciones fueron seguidas fuertemente por Fuerzas Especiales, que más tarde mantenían sus carros blindados estacionados constantemente en los accesos a la comuna de Penco y que, sin provocación alguna, contextos totalmente pacíficos, comenzaban a reprimir las manifestaciones para disolverlas o a impedir el acceso de los manifestantes a determinados lugares. De todo aquello surgieron nuevos colectivos arraigados a poblaciones como Cerro Verde Bajo, Lirquén y los cerros de Penco.

La represión y el hostigamiento de carabineros se fue intensificando actividad tras actividad del movimiento, fueron golpeados manifestantes, se comenzó a hacer abuso del control de identidad, se realizaron multas con pretextos absurdos a trabajadores del barrio chino movilizados y esto comenzó a gestar choques con carabineros que decantaron en barricadas.

Actualmente Octopus/Biobiogenera se encuentra suspendido debido a que se interpuso por la agrupación Koñintu Lafken Mapu un recurso de protección ante la no realización de la consulta indígena que fue aceptado por la Corte Suprema y detenida la decisión de los designados del GORE.

Creemos que las instancias burocráticas, al igual que el resto de la institucionalidad son serviles al gran empresario y no nos garantizan el triunfo, sino que solo constituyen un punto táctico dentro de nuestra estrategia de lucha, ganar tiempo. Creemos que lo que nos llevara a la victoria, es la construcción de un movimiento social fuerte y organizado, que demuestre nuestra fuerza, de modo tal que deban retirarse de nuestras comunas aquellos que vienen a destruirla. Es por ello que frente al pulpo energético que nos trae el GNL a la región, que ya no es solo Octopus, sino también GNL Talcahuano, buscamos unirnos bajo la consigna “No más zonas de sacrificio”, comprendiendo que ahora es cuando la lucha debe saltar a ser sentido por cada poblador, por cada pobladora como una lucha propia, de ahora y para el futuro.

Edinson Neira Henríquez
Coordinadora Penco-Lirquén
Vocero

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